Énfasis en la mutilación genital femenina: Principales aspectos de los resultados obtenidos por una revisión sistemática
Resumen
La mutilación genital femenina (MGF) se practica en más
de 28 países de África, afectando al 97% de las mujeres en
Egipto, al 80% en Etiopía y Somalia y más de un 25% en
Senegal y Kenia. La MGF también se practica en algunas
comunidades de inmigrantes que viven en Europa y Estados
Unidos. La prevalencia de esta práctica varía según las
etnias y la religión.
La MGF provoca serios riesgos para la salud, incluidas
varias dificultades obstétricas, como partos prolongados y
obstruidos, episiotomías y desgarros perineales. Además, las
mujeres sometidas a una MGF son dos veces más propensas
a no experimentar deseo sexual y tienen 1,5 veces más
probabilidades de tener relaciones sexuales dolorosas.
Existen leyes vigentes que prohiben la práctica de la MGF en
algunos países africanos como Burkina Faso, Egipto, Eritrea,
Etiopía y Senegal. Además, en el norte de Sudán y Mali se
cuenta con códigos penales locales que permiten criminalizar
la práctica. Sin embargo, la prevalencia sigue siendo alta y las
legalizaciones no son suficientes para abandonarla.



